El martirologio de mons. Romero


porque estorba, se la calumnia



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porque estorba, se la calumnia y no se quisiera escuchar en ella la voz que reclama contra la injusticia”. [6º Domingo del Tiempo Ordinario: “La pobreza de las bienaventuranzas, fuerza de verdadera liberación del pueblo”. 17/II/80. VIII, 235]
Siempre que se ha querido proclamar que de veras Jesús es rey y Señor; y siempre que se ha querido proclamar su Evangeliocomo palabra única de salvación, y siempre que se ha denunciado, desde la palabra de Dios, todos los abusos de los poderes del mundo, surgen las persecuciones. [30º Domingo del Tiempo Ordinario: “La Iglesia, comunión de vida, de caridad y de verdad para la salvación del mundo”. 29/X/78. V, 264]
Cristo mismo explica: «Como mi Padre me envió, así Yo os envío». Quiere decir, nace la Iglesia con este soplo de Cristo y la misión que esa Iglesia llevará al mundo, a todos los siglos, no será otra que la de Cristo muerto y resucitado. La Iglesia celebra su liturgia, predica su palabra, solamente para eso: Para salvar del pecado, para salvar de las esclavitudes, para derribar las idolatrías, para proclamar al único Dios que nos ama. Ésta será la difícil tarea de la Iglesia y por eso Ella sabe que, al cumplir esta misión, que a Cristo le hizo ganarse una cruz y unas humillaciones, tendrá que estar dispuesta Ella también a no traicionar ese mensaje y si es necesario, como él, sufrir el martirio, sufrir la cruz, la humillación, la persecución. [2º Domingo de Pascua: “Pascua, Celebración de los bienes de la nueva alianza”. 22/IV/79. VI, 312]
Cristo nos invita a no tenerle miedo a la persecución porque, créanlo hermanos, el que se compromete con los pobres tiene que correr el mismo destino de los pobres. Y en El Salvador ya sabemos lo que significa el destino de los pobres: ser desaparecido, ser torturados, ser capturados, aparecer cadáveres...” [6º Domingo del Tiempo Ordinario: “La pobreza de las bienaventuranzas, fuerza de verdadera liberación del pueblo”. 17/II/80. VIII, 240]
“… el conflicto no es entre la Iglesia y Gobierno, es entre Gobierno y pueblo, la Iglesia está con el pueblo y el pueblo está con la Iglesia, ¡gracias a Dios!...”
No sé si ahora podríamos decir lo mismo la Iglesia está con el pueblo y el pueblo está con la Iglesiay al hacerme este interrogante no estoy pensando en la jerarquía de la Iglesia: si la jerarquía de la Iglesia está con el pueblo y el pueblo está con la jerarquía de la Iglesia. NO, no es eso lo que Mons. Romero dice, él habla de la Iglesia y la Iglesia somos TODOS, somos TODAS. Otra vez la pregunta se revierte y nos cuestiona: nosotros los que estamos aquí, ¿estamos con el pueblo?; ¿el pueblo está con nosotros?
Otras preguntas claves en esta dimensión eclesial:


  • ¿Es la persecución una nota de autenticidad para la Iglesia?

  • ¿Cómo, la Iglesia, hace suyo el dolor del pueblo?

  • En el contexto de persecución ¿sufre la Iglesia tentaciones? ¿cuáles? ¿Cómo contrarrestarlas?

  • ¿Qué testimonio de oración dio la Iglesia salvadoreña durante la persecución?

  • ¿Estaba, dentro de la misión de la Iglesia, la postura de la Iglesia salvadoreña?

  • ¿Por qué, la Iglesia, debe enfocar las realidades sociales del país?

  • ¿Por qué, la Iglesia, en tiempos de Mons. Romero, se dedicó tanto a la denuncia?

  • ¿Cuál es el espíritu que guía a la Iglesia al denunciar las injusticias?

  • ¿Qué relación hay entre Bautismo y martirio?

  • ¿Entre sacramento de la Confirmación y martirio?


Y así otras preguntas más. Quiero detenerme en ésta que me llamó mucho la atención por clarividencia… no sé si llamarla clarividencia profética o política de Mons. Romero o simplemente “coincidencia”. La pregunta la hace el mismo Monseñor. Se refiere al cierre de la emisora del Arzobispado, a la YSAX:
Esta Iglesia, viña del Señor plantada en nuestra patria, tiene que lamentar también en esta semana la captura de dos sacerdotes y de algunos colaboradores laicos. Los sacerdotes son el P. David Rodríguez, que fue llevado, juntamente el Br. Guillermo Joaquín Cuéllar, a la Policía Nacional y el P. Trinidad de Jesús Nieto, conducido a la Guardia Nacional. Nos preguntamos ¿qué se busca con estas actitudes? A juzgar por el trato, muy respetuoso para el P. David, y el interrogatorio amañado contra nuestra emisora, ¿se estará buscando manipular a la misma Jerarquía? Porque llamaron también a Monseñor Aparicio para entregarle el informe. ¿Se tratará de manipular para que no sea el Gobierno, sino la Jerarquía de la Iglesia la que nos obligue a cerrar nuestra emisora? Sería muy triste” [27º. Domingo del Tiempo Ordinario: “La Iglesia, viña del Señor”. 8/X/78. V, 237]
Tan triste que así fue, ¿verdad? La radio que fue reconstruida varias veces después de ser destruida por las bombas, que resistió los embates de la persecución… no resistió después los criterios que otras personas, con otras valoraciones, dentro de la misma jerarquía la llevaron a cerrar.
Pasemos a un tercer elemento dentro de la catequesis martirial:


    1. Cristo y la persecución: iluminación teológica de la persecución y muerte de Jesús.


No es para menos ¿verdad? Toda teología, toda catequesis se fundamenta en Jesucristo y, la catequesis de Monseñor era, naturalmente, una catequesis sobre Jesús. Por eso, nada extraño que su catequesis sobre el martirio tenga, también, una fundamentación en Jesús.
Las preguntas que importantes, desde mi punto de vista, en este sentido pueden ser:


  • ¿Cuáles fueron las causas de la persecución a Jesús?

  • ¿Cómo denunciaba a los que tramaban su muerte?

  • ¿Cuál es el significado teológico de la muerte de Jesús?

  • ¿Cuáles fueron las tentaciones que experimentó Cristo? Creo que considerar esto es importante porque las tentaciones no las reflexiona, Mons. Romero, sólo como una dinámica espiritual interna, sino también, como un dinamismo que tiene que ver con la persecución: ¡Qué parecidos los tiempos de Cristo a los tiempos de San Salvador de 1979! Había muchas corrientes políticas, había grupos políticos populares; había también fuerzas armadas de la liberación; ahí están los zelotas, ahí está algún apóstol que también vino de la organización a formar parte del equipo de Cristo. Los tiempos son parecidos. En este tiempo tan politizado, de un pueblo oprimido por el Imperio Romano, donde hay visiones de hombre nada más, Cristo tiene que predicar un Reino de Dios. Tomemos en cuenta, hermanos, que a Cristo por encarnar una palabra de Dios en un pueblo politizado lo llamaron político, subversivo, anda subvirtiendo el orden desde Galilea hasta Jerusalén. Ésta era la sentencia que en definitiva preocupó a los políticos y al rey. Para arrancarle una sentencia a Poncio Pilato dijeron una razón política: «Si sueltas a éste, no eres amigo del César y todo el que no es amigo del César, lo vamos a denunciar». ¡Qué terrible la tentación política!,… [24º Domingo del Tiempo Ordinario: “Jesús es el verdadero Mesías”. 16/IX/79. VII, 259]




    1. María y la persecución. No podía ser menos en una persona que nació bajo la impronta mariana (15 de agosto de 1917, Fiesta de la Asunción de María).


Hay, entonces, una fundamentación mariana en la catequesis martirial de Monseñor. Para ello, primero veamos cómo comenta textos bíblicos: Apocalipsis 12, María al pié de la cruz, el cántico del Magnificat, la profecía de Simeón, etc. Segundo, también, se basa en la religiosidad popular y rescata advocaciones marianas para darles toda la fuerza profética. En este sentido, algunas preguntas planteadas son:


  • ¿Cómo la Virgen, bajo la advocación de María Inmaculada, inspira a la Iglesia en su autenticidad y persecución?

  • ¿De qué manera, la Virgen, bajo la advocación de las Mercedes, se vuelve actual en medio de nuestra realidad?

  • ¿De qué manera, Mons. Romero, invitaba a sentir la cercanía de la Virgen de Guadalupe, en la difícil realidad del país?

  • ¿Cómo, María, bajo la advocación de la Virgen del Carmen, es una señal de protección en medio de la persecución?

  • ¿Por qué, la Virgen María bajo la advocación de la Candelaria, acompaña nuestra historia?

  • ¿Cómo, la Virgen, bajo la advocación de Lourdes, es una invitación para consagrar nuestro dolor a la redención del mundo?


Como ven, una devoción mariana para nada alienante ni espiritualista. Mons. Romero supo hacer una magnífica síntesis de su arraigada devoción mariana, la difícil situación política/socio/religiosa que le tocó vivir y la teología, dando como resultado una praxis y una teoría liberadora.
Con esto terminamos el primer capítulo dedicado a la catequesis de Mons. Sobre el martirio y pasamos a considerar más bien su testimonio martirial


  1. TESTIMONIO MARTIRIAL DE MONS. ROMERO.


Este segundo capítulo, lo vamos a subdividir en tres elementos:


    1. Aquí, recojo textos en los que él denuncia la persecución que sufría, la cual va desde las calumnias más burdas hasta las desconfianzas e intrigas de sus hermanos en el Episcopado y del mismo Vaticano.


En este sentido la selección de textos de esta parte tienen también un sentido “autobiográfico”. Por ejemplo, me parecen interesantes algunos párrafos en los que Monseñor revela sus sentimientos al llegar a la Arquidiócesis:

Quiero agradecer aqu en pblico, ante la faz de la Arquidicesis, la unidad que hoy apia en torno del nico Evangelio, a todos estos queridos sacerdotes. Muchos de ellos corren el peligro, hasta la mxima inmolacin del padre Grande... (Aplausos)... Gracias, y ese aplauso ratifica la alegra profunda que mi corazn siente al tomar posesin de la Arquidicesis y sentir que mi propia debilidad, mis propias incapacidades, encuentran su complemento, su fuerza, su valenta, en un presbiterio unido. Queridos sacerdotes, permanezcamos unidos en la verdad autntica del Evangelio, que es la manera de decir, como Cristo, el humilde sucesor y representante suyo aqu en la Arquidicesis: el que toca a uno de mis sacerdotes, a m me toca... (Aplausos). [4º Domingo de Cuaresma: “La Misa única”. 20/III/77. I-II, 8]

He aqu, pues, que mientras estamos junto a la tumba de Cristo, en espera de su resurreccin, estamos revisando nuestra vida, nuestros compromisos con l. No queremos ser Judas, no queremos ser apstoles cobardes; queremos ser fieles de aqu en adelante. La hora lo exige. No son momentos stos para vivir un catolicismo dormido, no son momentos stos para acomodar un cristianismo a nuestro modo de pensar, a nuestro capricho. Es necesaria la hora en que Cristo dijo: El que no est conmigo, contra m est. El que no recoge conmigo, desparrama. Es la hora de la integridad, es la hora de la entrega. Junto a Cristo, que muere y est sepultado, este recuerdo, esta vivencia, tiene que florecer en nosotros en el propsito de un catolicismo ntegro que sea fiel hasta sus ltimas consecuencias. Esta es otra reflexin muy fecunda junto a la tumba del Seor, mientras esperamos la hora de su resurreccin”. [Viernes Santo. Mensaje en el Triduo Pascual desde YSAX. 8/IV/77. I-II, 20]


  • ¿Cuáles eran los sentimientos de Mons. Romero ante la persecución?

Ser calumniado por quienes se sienten tocados en su injusticia, es un honor. Por eso les digo, hermanos, a mí no me aflige la calumnia”.

Yo no soy pesimista y le pido a todos los hijos de la Iglesia que no sean pesimistas, que sean optimistas pero que pongan ese optimismo en Cristo...” [A las madres por sus hijos desaparecidos. 1/XII/77. III, 17]
Y por eso me duele, cmo no me va a doler que al servidor de la Palabra, que al humilde criado de la Comunidad de la Arquidicesis, los seores que reciben este servicio, en vez de agradecrselo lo vituperen!” [5º Domingo de Pascua: “La Iglesia, retorno de Cristo en el espíritu”. 23/IV/78. IV, 189]

     


Me hacen un inmenso honorcuando me rechazan porque me parezco un poquito a Jesucristo, que tambin fue piedra de escndalo...” [Domingo Infraoctava de Navidad. “La familia: Epifanía del amor de Dios”. 31/XII/78. VI, 88]
No me extraa que los que no son Iglesia, aunque estn dentro de la Iglesia, me critiquen, me murmuren, me deshagan...” [5º Domingo de Cuaresma: “La Iglesia un servicio de liberación personal, comunitaria, trascendente”. 23/III/80. VIII, 365]
Cuando he regresado de Puebla, me he dado cuenta de tantos ultrajes que si fuera yo ms sensible a esas cosas, dira; Qu ingratitud, les estoy predicando la liberacin de Dios y me contestan con esos campos pagados, con esos anuncios tan ofensivos, con esos comentarios tan groseros! No importa, porque el mismo Dios se queja ante su pueblo: Me estn agobiando, pero sepan que los perdono -dice Dios- por amor a m mismo; porque es tan noble mi causa, mi salvacin, que anuncio y predico, que no vale la pena fijarse en las basuras que quedan en la calle cuando hay por delante toda una historia...” [7º Domingo del Tiempo Ordinario: “Cristo, la palabra siempre nueva de la Iglesia”. 18/II/79. VI, 154]

Así, voy haciendo una serie de preguntas que reflejan la personalidad, el alma de Monseñor:


  • ¿Cómo expresaba, Mons. Romero, su solidaridad con el pueblo perseguido?

  • ¿Cómo le dolía el sufrimiento de su pueblo?

  • El pastor tiene que estar donde está el sufrimiento;

  • Esta semana se me horrorizó el corazón cuando ví a la esposa, con sus nueve niños pequeños, que venían a informarme.

  • Ya me duele mucho el alma de saber cómo se tortura a nuestra gente, de saber como se atropellan los derechos de la imagen de Dios

  • Humillados, algunos han salido de la cárcel narrando la crueldad de esos lugares; y, sobre todo, hermanos, al Pastor le duele.

  • Me duele tanto, que el sistema actual de nuestra patria ha logrado el enfrentamiento de los campesinos.

  • Yo vivo en un hospital y siento de veras de cerca el dolor, los quejidos del sufrimiento en la noche, la tristeza del que llega teniendo que dejar su familia para internarse en un hospital.


Como buen profeta, como los profetas del Antiguo Testamento, Es impresionante, también, la conciencia que tiene de hablar en nombre de Dios:

La palabra de hoy no es ma, como nunca ha sido mi palabra, es la palabra de Dios que yo trato nicamente de comentar y aplicar a la realidad”. [2º Domingo de Pascua: “Pascua, Celebración de los bienes de la nueva alianza”. 22/IV/79. VI, 310]


Si mi persona cae repugnante y por eso se quiere acallar mi voz, no se fijen en m, fjense en Aquel que les manda a decir: ォチmense unos a otros. No es a m a quien oyen, sino al Seor”. [Jueves Santo Misa de la Cena del Señor: “El amor, ley de la nueva alianza”. 12/IV/79. VI, 279]
Era, también, muy consciente de la autoridad e influencia que su palabra tenía:
La (situación) mía es muy importante, tengo conciencia de ser Pastor de una Diócesis que es responsable de toda la Iglesia del país. Siento que aún políticamente tengo una palabra muy influyente”. [Ultimo retiro espiritual. 25/II/80. Revista Latinoamericana de Teología. UCA. Enero/Abril, 13(1988) V, 4]
Pero hay una voz en nombre de todo ese organismo que sufre, que clama y dice la verdad, la fortaleza, el aliento. Y yo siento, hermanos, que yo soy esa voz ...” [5º Domingo de Pascua: “Misión de la Iglesia”. 8/V/77. I-II, 28]

Muchos andan diciendo que yo soy presionado y que estoy predicando cosas que yo no creo; hablo con conviccin, s que les estoy diciendo la palabra de Dios. He confrontado su palabra y con el magisterio y creo en mi conciencia que voy bien Yo quiero invitar a todos a que dialoguen conmigo; se los estoy diciendo desde el principio, no oigo slo un sector, oigo a todos, recibo lo bueno de todos, pero esta es la gran misin, el difcil papel del Obispo: discernir, escoger, apartar lo malo y quedarse con lo bueno”. [6º Domingo de Pascua: “La Iglesia es Cristo en nuestra historia”. 15/V/77. I-II, 51]


ACUSACIONES que le hicieron. He individualizado, por lo menos, 23 acusaciones:


  1. Le acusaron de exagerar diciendo que la Iglesia era perseguida: ¿Por qué se asustan de que la Iglesia diga que es perseguida…?




  1. Le acusaban de sembrar el odio: me duele cuando la calumnia más burda contra mi palabra es que estoy sembrando odio…


Jamás hemos denunciado por resentimiento, jamás hemos sembrado el odio


  1. Le acusaron de ser comunista, marxista: “Ya estamos aburridos de que se nos llame comunistas, cuando defendemos estos derechos que el Concilio y Medellín llaman verdadera labor cristiana de los pastores de la Iglesia. [28º Domingo del Tiempo Ordinario: “La Iglesia, de la promoción integral”. 9/IX/77. I-II, 264]

Da risa, cuando dicen que la Iglesia está propiciando un sistema socialista. he recibido cartas de España en que me critican como el más grande comunista, pero les he suplicado que vengan a conocer la realidad y que verán que no soy más que un cristiano que trata de defender el evangelio precisamente de las ideologías que puedan hacer perder la gracia de nuestro pueblo…” [2º Domingo de Cuaresma: “La Cuaresma, plan de Dios para transfigurar a los pueblos desde Cristo”. 2/II/80. VIII, 300]




  1. Le acusaron de subversivo, de incitar a la violencia: “La Iglesia no caminará nunca por esos caminos y todo lo que en este sentido se diga es falso, es calumnia que viene a ennoblecer más la aureola de nuestra persecución en la Iglesia. [7º Domingo del Tiempo Ordinario: “Cristo, la palabra siempre nueva de la Iglesia”. 18/II/79. VI, 156]



  1. Le acusaron de difamar a la patria en otros países.




  1. De que sus homilías eran la causa de todos los males.




  1. Le acusaron de ignorante: “Jamás, hermanos, desde mi posición de pastor, iluminado por una teología que, gracias a Dios, sigo estudiando, jamás predicaré la lucha de clases. Esas calumnias son para mí tanto más ofensivas, cuanto quieren criticarme de ignorante en mi misión sublime de predicar el amor y nunca la subversión. [26º Domingo del Tiempo Ordinario: “El recto uso de los bienes que Dios ha creado”. 25/IX/77. I-II, 239]



  1. De no estar definido: “¡estoy bien definido, hermanos! Ustedes son los que tienen que definirse: o con la Iglesia o fuera de la Iglesia. [2º Domingo de Pascua: “El resucitado vive en su Iglesia”. 2/IV/78. IV, 139]



  1. De mentiroso




  1. Denunciar a las autoridades políticas siendo que “toda autoridad viene de Dios” (manipuladora esta denuncia, lo estaban chantajeando… recuerda aquellas acusaciones de los fariseos: “¿a quién tenemos que obedecer: a Dios o al César?”)




  1. De meterse en política:

Un obispo no es un poltico, ni un politiclogo sino un pastor. He recibido ciertas crticas y he recibido tambin juicios hasta irrespetuosos de algunas manifestaciones como si yo tuviera una participacin poltica en la coyuntura actual del pas. Quiero decir que la perspectiva ma es pastoral y evanglica. Anunciar el Reino de Dios y aprobar todo lo que est en sintona con l y denunciar el pecado y lo que se opone al Reino de Dios”. [32º Domingo del Tiempo Ordinario: “Las tres fuerzas cristianas que forjaran la liberación de nuestro pueblo”. 11/XI/79. VII, 439. También: Fiesta de Pentecostés: “Venida del Espíritu que vivifica la nueva Alianza”. 3/VI/79. VI, 374]
Ya s que hay muchos que se escandalizan de estas palabras y quieren acusarla de que ha dejado la predicacin del evangelio para meterse en poltica, pero no acepto yo esta acusacin, sino que hago un esfuerzo para que todo lo que nos ha querido impulsar el Concilio Vaticano II, la Reunin de Medelln y de Puebla, no slo lo tengamos en las pginas y lo estudiemos tericamente, sino que lo vivamos y lo traduzcamos en esta conflictiva realidad de predicar como se debe el Evangelio... para nuestro pueblo.
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