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Vicios, defectos y virtudes de la geopolítica



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Vicios, defectos y virtudes de la geopolítica

Decíamos que la doctrina geopolítica debe ser una concepción ajustada a la realidad del país, que requiere decisiones políticas, instrumentadas a través de maniobras estratégicas que abarcan los distintos campos y activi­dades. No existen decisiones o soluciones geopolíticas. Sólo hay resolu­ciones políticas, exclusivamente políticas.

La correcta interpretación, valoración, aplicación de la teoría ge­opolítica ha demostrado que resulta esencial en todo proyecto nacional e in­ternacional. Pero existe una proliferación de "geopolíticos" con teorías subjetivas e irreales, que entrañan riesgos que pueden derivar en situaciones graves, a veces irreversibles. La geopolítica se presta mucho, como la estra­tegia, para las ficciones de iniciados y pseudo analistas, que normalmente la utilizan como elemento de promoción personal. Nada más peligroso que los geopolíticos y estrategos "hechos a dedo", porque inseminan anticonceptos que llevan a equivocar gravemente los postulados políticos y las programa­ciones estratégicas de un Estado. La historia abunda en esta clase de ejemplos.

También hay que estar prevenidos con relación a los aficionados a esta disciplina, que utilizan publicaciones y posturas que neutralizan y destruyen la correcta posición de los movimientos nacionales. Tales improvisados suelen estar al servicio de los intereses hegemónicos de alguna potencia y representan la más acabada expresión del "idiota útil" que el "sistema" utiliza para mantener la dependencia. Estos agentes se presentan en cuanta oportunidad se ofrece, pregonando ideas o sosteniendo posturas que aten-tan contra la autodeterminación de los pueblos.

La geopolítica es una disciplina que trabajando con base científica, busca conjugar los factores que la componen, ajustándolos a la realidad del Estado y proyectando su síntesis.

Sólo en este caso cumple su función de auxiliar de la política. Si se pre­tende emplearla como entretenimiento intelectualoide, es útil para inflamar la verborragia de los "estrategas de café".

La contaminación y vicios de la geopolítica básicamente derivan de la superficialidad y la falta de creatividad, que caracterizan a quienes viven

alejados de la realidad.



La principal virtud de toda doctrina geopolítica, será la de responder a la forma de pensar y sentir del pueblo a quien sirve, para que éste la asuma plenamente. Caso contrario la rechazará. Y teoría geopolítica sin respuesta legítima, posee un sentido esclerótico sin proyecciones en el tiempo.

Frontera geopolítica

Así como existe una frontera política materializada geográficamente a caballo de un límite, tiene vigencia la frontera geopolítica enmarcada en un espacio que normalmente está alejada de la primera. La frontera geopolítica es una zona, área, región o país, allende la frontera física, situada normal­mente en espacios llamados de transición, donde se juega el desarrollo pro-yectivo de la política de un determinado Estado.

Normalmente, cuanto más poderoso es el Estado, más lejanas se hallan las fronteras geopolíticas del propio territorio. En ese espacio de transición, se desarrollan influencias recíprocas, en procura del dominio del área y de la prevalencia de los propios intereses.

La frontera geopolítica puede situarse así en Estados vecinos o bien en otros continentes. Estas fronteras pueden encontrarse en situaciones de retroceso, de avance o bien estacionarias. En este sentido, todo Estado debe comprender este fenómeno y conocer bien dónde y en qué estadio se en­cuentran sus fronteras geopolíticas.

El litigio que se dirime en las fronteras geopolíticas, puede tener tanta o más importancia que las tensiones que se ocasionan en la propia frontera política.

La frontera geopolítica se halla expuesta a una constante mutabilidad, que a veces se torna en rápida transitoriedad. Los Estados que se en­cuentran en ellas, o dicho en otras palabras, que constituyen fronteras ge­opolíticas de naciones más desarrolladas, sufren no sólo la dependencia de éstas, sino también directamente las consecuencias de las tensiones que ge­nera la situación mundial.

Ante un mundo en constante crecimiento demográfico, tecnológico, in­dustrial, comercial, militar, etc., los límites naturales y los convencionales han sido superados; en consecuencia la fuerza de los hechos ha dado aún mayor vigencia a las fronteras geopolíticas.

La historia enseña que así como la pérdida de zonas de fronteras políti­cas señala el proceso declinatorio de un Estado, de la misma manera la retracción o retroceso de las fronteras geopolíticas indican la declinación de las potencias hegemónicas.

El Estado que desprecia sus fronteras geopolíticas, o que no las atiende convenientemente, se sitúa en el grupo que oscila entre la declinación desintegradora y la dependencia permanente.

El mantenimiento de la frontera geopolítica, exige atender a objetivos

de seguridad y, consecuentemente, a medios para lograrlos; tales como un planeamiento para la defensa y una acción de desarrollo económico y so­cial. De ésta manera se proveerá al dominio y control del espacio, a la vez que se impedirá al oponente el incremento de su esfera de acción.

La frontera geopolítica constituye un espacio peculiar, cuyo dimen-sionamiento estará en función de los objetivos nacionales y de la situación que se viva. De acuerdo con esto podrá adquirir un significado vital o bien un carácter secundario.

Las naciones con proyectiva histórica asignan un gran valor a los espa­cios allende sus fronteras, porque ineludiblemente en ellos se dirime el por­venir hegemónico del poder relativo existente entre las. mismas, o su equilibrio.

La frontera geopolítica es algo vivo, dinámico y concreto; sufre las fluctuaciones de una lucha permanente y absorbe las tensiones de intereses encontrados. En ella se desarrollan enfrentamientos de orden cultural, eco­nómico y financiero, sin descartarse —según el valor que posean— la lucha armada, ya sea fomentando la división interna de los pueblos o bien con el signo de la invasión militar. Sea cual fuere la forma o el modo en que se de­sarrollan los acontecimientos, los mismos implican una evidente agresión a los derechos de los pueblos que habitan ese espacio geopolítico por parte de los intereses de las potencias hegemónicas, que en definitiva, les asegura el crecimiento de la calidad de vida a su población, en un marco de retaguar­dia estable y segura.

Las fronteras geopolíticas son, pues, grandes espacios de transición, convulsionados y agredidos por intereses extranacionales, en pugna por el control de los mismos.

De esta manera, en las fronteras geopolíticas se incuban constantemen­te tensiones y conflictos, resultantes de las políticas confrontadas de distin­tos Estados y sus intereses. Por consiguiente, las regiones que son fronteras geopolíticas de naciones más desarrolladas constituyen zonas amortiguado­ras, caracterizándose por la inestabilidad política, la dependencia económi­ca y la enajenación cultural. Estos pueblos están sujetos a los vaivenes y contradicciones que se generan a nivel mundial; son víctimas de la lucha por el equilibrio de intereses extranacionales y viven en el subdesarrollo, con pe­ligro siempre latente de partición territorial.

La frontera geopolítica puede coincidir con la frontera política. Este caso presentará circunstancias especiales, por cuanto el espacio en que se desarrollarán los conflictos, incidirá directamente en el interior de los Esta­dos vecinos, tornándose insegura su retaguardia, con una secuela de inesta­bilidad en el frente interno.

En todos los casos, las fronteras geopolíticas poseen un carácter estratégico, cuyo valor estará en relación con el poder y con los objetivos perseguidos.

En la frontera geopolítica se juega la seguridad, las ventajas estratégi­cas

y las capacidades de las naciones intervinientes. Porque el grado de do­minio en un espacio geopolítico, significará el avance o retroceso de la ac-ción política de un Estado.

Todo estudio sobre seguridad nacional, deberá incluir indefectiblemen­te, la consideración y la determinación de las propias fronteras geopolíticas. Las vanguardias del Estado se encuentran en las fronteras geopolíticas. La retaguardia en la situación geopolítica interna. (Integración territorial ar­mónica, desarrollo económico-social, unidad del frente interno).

La Geoestrategia

Muchos autores han tratado el tema de la geoestrategia, analizando y explicando su interrelación con la geopolítica y demás ciencias. No obstan­te, la vertiente científica más consultada y de reciente data, se halla concre­tada en los medulosos estudios de Pierre Célerier y el tratadista Le Notier, almirante francés, que introduce el factor psicológico en el análisis ge­opolítico.

En el orden nacional, es Justo P. Briano principalmente quien dedica una completa interpretación a la acepción de la geoestrategia, basándose por supuesto en la investigación y conclusiones de Célerier.

Es de rigor entonces, que para tratar el tema, debamos referirnos a Célerier, sus pensamientos y su metodología, aunque fuere solamente en los aspectos medulares que hacen al tema.

El contralmirante francés Pierre Célerier, de la escuela posibilista, ofrece un enfoque particular de la geopolítica y su relación con la estrategia.

La tesis sustentada en su obra "Geopolítica y Geoestrategia", sostiene la globalidad estratégica ante un mundo planetario.

Si bien la estrategia continúa vigente en el campo militar, en razón de la situación que presenta el mundo moderno, debe asumir medios de represen­tación y conceptualización geoestratégicas. De esta manera condiciona am­bas ciencias al campo, dimensión y trascendencia en que actúan, describien­do a la geoestrategia como la ciencia de relaciones entre la estrategia y la ge­ografía.

El pensador francés realiza una clasificación de los factores geográficos y sus relaciones con las distintas ciencias y disciplinas, advirtiendo que: "La geopolítica apela más o menos directamente a todos los factores de la ge­ografía general, pero hay varios que le conciernen más especialmente, ya que le confieren su carácter propio, determinan su extensión e inspiran sus conclusiones".

Estos elementos especiales son los que el autor califica como "factores estables" y "factores variables" de la geopolítica, especificando: "Pero hay que tener presente que su interdependencia es grande en la realidad y que su estabilidad no es nunca definitiva".

Trataremos de explicar la tesis de Célerier, para una mejor interpreta­ción,



a través del cuadro sinóptico que sigue:

Extensión



Espacio

Geopolítico

Factores Estables


Factores Variables

Configuración Posición

Medio Físico (Relieve-clima)

Población Recursos Estructura Social Estructura Política Estructura Económica
Resultante

de la Interacción entre los Factores
Historia

Desarrollo Conflictos Ideologías Cultura

Estrategia

Los factores geopolíticos condicionan el aspecto político del mundo, pero también permiten prever las orientaciones del proceso y hasta sus po­sibles consecuencias. Al afirmar esto, Célerier explica la íntima interrela-ción de estos factores, su accionar como causa y efecto y la permanente vi­gencia en la relación que juegan entre la Política y la geografía (geopolítica) y la resultante de este complejo accionar.

La geoestrategia, según el marino de marras, es la relación existente entre los problemas estratégicos y los factores geográficos. Aclara al respec­to que: "Estos factores no son como otrora los caracteres físicos de las re­giones, sino todos cuanto hemos visto desempeñar un papel en Geopolítica. Sus efectos son aquí y allá comparables. El militar y el político deben contar con ellos en sus respectivos planes; y éstos encuentran en ellos bases comu­nes que exigen una confrontación preliminar y una estrecha combinación tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Por eso la estrategia debe ser otra, en los más altos escalones, del gobierno asistido por los estrategos".

"La Geoestrategia, hermana menor de la Geopolítica, forma con ella un homogéneo díptico que de este modo ofrece al político y al militar igual método de aproximación a los problemas necesariamente conexos en el mundo actual. En consecuencia, adquiere poco a poco derecho de ciuda­danía, ya que estudian juntas relaciones esenciales en la vida moderna del país."

Célerier analiza en profundidad la estrategia y su relación con la con­ducción política del Estado, así como la estrategia y la conducción militar en el marco de un teatro de guerra donde se realizan operaciones interarmas (conjuntas y/o combinadas) para ofrecer esta conclusión: "Para terminar se imponen dos observaciones. Por una parte, lo que acabamos de decir es válido tanto en el plano nacional como en el cuadro de una coalición en la que cada escalón, los organismos se convierten en interaliados. Por la otra, sean cuales fueren las dimensiones de un conflicto, la estrategia debe proyectarse en un cuadro muy amplio, siempre más extenso que la parte del globo a la que concierne directamente; y en cuanto el conflicto cobre impor­tancia conviene colocarlo en una estrategia de escala planetaria que, más que cualquiera otra, debe sustentarse sobre vistas geopolíticas del mundo."

Más adelante expresa: "La estrategia debe por consiguiente, no sólo conducir la batalla propiamente dicha, sino también esforzarse en alcanzar esos objetivos geopolíticos en el adversario y proteger los propios. Por ello la geoestrategia ocupa un lugar cada vez mayor y debe adaptarse constante­mente a la circunstancia general".

Afirmando más la idea y demostrando la nueva situación del mundo, Célerier expone: "El conflicto generalizado se desarrolla en el marco mun­dial y debe pensarse así. Se trate de la puesta en juego, de los medios y de las armas, o de las dimensiones físicas, todos los elementos deben multiplicarse con respecto a las condiciones del pasado. Por lo tanto, ya no es posible considerar la alta estrategia sobre el mapa detallado de un país, sino sobre la carta del mundo, y pedimos a la geoestrategia que nos despeje las líneas de fuerza y las grandes masas de un cuadro de conjunto."

Esta vasta estrategia con dimensiones planetarias, debe estar asentada en dos bases u organizaciones ligadas a la geografía. La primera, una orga­nización del Comando estrechamente condicionada y enmarcada en la si­tuación geopolítica. La otra se refiere a una organización militar coherente, estructurada sobre "Bases" en los puntos claves que la situación geopolítica aconseja.

"La estrategia general es en adelante planetaria y un teatro de opera­ciones particular debe colocarse en este marco en razón de las múltiples in­terdependencias que caracterizan al mundo actual."

Célerier especifica que la geoestrategia es la ciencia de las relaciones entre la estrategia y la geografía, pero vinculada a través de ésta con la política que actúa a su vez sobre ambas. En otra palabra, para Célerier, la estrategia está asociada a la política a través de la geografía, lo que en el marco planetario da lugar a la geoestrategia.

El presente esquema pretende ejemplificar lo expresado:

De este modo, la geoestrategia en su más intima naturaleza es esencial­mente interdisciplinaria, cuyos ámbitos son el sistema planetario y conti­nental.

Consiste en una metodología dinámica, multifacética e interrelaciona-da, semejante a la estrategia de quien hereda sus atributos principales. Esto significa que la geoestrategia, persigue al igual que la estrategia, la ade­cuación de medios, el planeamiento de las disponibilidades, para responder de la forma más adecuada a una amenaza potencial o a una ofensiva desata­da.

Célerier descubre el término de estrategia encuadrada en la concepción geopolítica, al referirse a los problemas de seguridad y defensa de los blo­ques mundiales.

Pensamos que a una situación geopolítica le corresponde un plane­amiento geoestratégico, en el marco dimensionado por Pierre Célerier. De este modo se simplificará la interpretación, se facilitará su comprensión y aplicación, mientras la natural evolución, nos llevará con nuevos aportes, a decantar el concepto.

A una geopolítica, le corresponde la servidumbre de una geoestrategia, ambas orientadas por la política, sirviendo a los objetivos que ésta se pro­ponga, y asentadas en un espacio geográfico, valiéndose de sus factores y elementos, para disponer, administrar y conducir los propios medios, en la búsqueda de las metas comprometidas.

Los factores (estables-variables) que enmarcan una situación geopolíti­ca, se conjugan para una propuesta geoestratégica.

El método del análisis geoestratégico, no difiere sustancialmente del método de la estrategia. La diferencia consiste en el macrodimensionamien-to de la primera y en la gradación y consistencia con que juegan los distintos factores en la conjugación para la apreciación, planeamiento, decisión y control de las operaciones.

En el encuadre descripto, la Geoestrategia asumiría la disputa por las fronteras geopolíticas. A su vez, simultáneamente, sería responsable de la proyección geopolítica del Estado.

Al tenor de esta interpretación, la Geoestrategia consistiría en el arte y ciencia en la disposición, de los factores y medios, en la concreción de ac­ciones y en el control de las mismas, dentro de un macro espacio y en un tiempo determinado.

La Geoestrategia tiene el campo específico en la Seguridad y Defensa Nacional, satisfaciendo el marco de la conducción superior del Estado y del Factor Militar. Se corresponde en niveles operaciones con el ámbito geográ­fico, así como en el táctico con el estudio del terreno.

La correlación entre geopolítica y geoestrategia es terminante.

A una concepción establecida de la primera, corresponde la prescrip­ción de una teoría adecuada de la segunda.

De esta manera, una geopolítica acertada, servida por una geoestrate­gia inadecuada decantará en gruesos errores, difícilmente corregibles. De la misma forma, una geoestrategia conveniente basada en una geopolítica desproporcionada, devendrá en agudas crisis y fracasos irreversibles.

Una concepción geopolítica positiva requiere ser realista, asentada en génesis históricas y adaptada a los procesos que imponen los tiempos.

Una geoestrategia coherente, debe basarse en la concepción geopolíti­ca, valorizando, adecuando y coordinando todos los recursos, medios y ele-



mentos disponibles en todos los campos, para el logro de metas según los lapsos establecidos.

La interdependencia y correlación, ajustadas en tiempo y espacio, entre una correcta idea geopolítica y una adecuada maniobra geoestratégica, mar­ca el signo de la victoria o del fracaso.
Corolario Geopolítico

El hombre siempre vivió absorto e inmerso en el misterio y esplendor de la naturaleza. En principio, el ser viviente ama y siente la naturaleza. El hombre primitivo convivió con ella e hizo de ella el "habitat" de su existen­cia. Siempre se sintió consustanciado con el medio geográfico y absorbió profundamente las virtudes telúricas de la tierra. El terruño, fue y sigue siendo la "madre tierra". La heredad natal no es una expresión folklórica, sino una manifestación de los sentidos y de los sentimientos. La "sangre y el suelo" son los fundamentos naturales de la nacionalidad. La nacionalidad, es la expresión correcta de la raza, la cultura y el espacio.

Cuando las organizaciones humanas, en el largo proceso de desarrollo de sus estructuras y sistemas, fueron corporizándose en concepciones políti­cas y adquiriendo una valorización trascendente, asumieron progresivamen­te el rol político natural de sus propias existencias. Así, de las tribus se pasó a las naciones y de éstas a los Estados. El nacimiento de las nacionalidades está ligado estrechamente a un ámbito geográfico natural propio. La sobe­ranía, que es un concepto muy amplio, comienza por la nacionalidad, que es cultura y territorio. Estos factores conjuntamente con el pueblo, son fun­damentos del Estado.

Las naciones tienen tres destinos, proyectarse, sobrevivir, desaparecer. En cualquiera de estas alternativas, se procesa la política con la dimensión y potencialidad acorde con el proceso final que le cabe a cada Estado.

Desde el momento mismo en que la política se realiza en una comuni­dad organizada dentro de un espacio, comienza a tener vigencia la geopolíti­ca. De esta manera a medida en que se procesaron las sociedades, la ge­opolítica fue adquiriendo un valor creciente, ponderable y trascendente. En todos los procesos históricos, cual fuere su signo —expansión, decrecimien­to, disolución— está presente la geopolítica, con una realidad tan percep­tible, como la suerte de los Estados a los cuales ha servido. El análisis retrospectivo, permite desentrañar con claridad, mucho antes de arribar al desenlace final, cuál ha sido la concepción geopolítica de las distintas diri­gencias que se turnaron en el gobierno, o que influyeron en la suerte de una nación.

El estudio de la geopolítica permite así desentrañar los índices, pará­metros y constantes que se dan ante una serie de fenómenos, y visualizar con gran margen de certeza, el signo del proceso de un Estado determinado.

El estudio histórico constata fehacientemente la presencia de la ge­opolítica, aunque se la desconociera como tal, en toda circunstancia y tiem­po. De esta manera la sustentación histórica se concreta en hechos geográfi­cos, demográficos, económicos y sociológicos que conforman los factores básicos de la geopolítica, que aparece inicialmente como un arte, transfor­mándose paulatinamente en una seria y profunda disciplina.

Dentro de la historia del pensamiento, el origen y evolución de la ge­opolítica se asemeja a la era de los grandes descubrimientos, en este caso, a la creciente vigencia de la presencia y rol que le compete al espacio en el con­texto de la vida humana. Esta percepción se ha dado con mayor nitidez en lo político, aunque también se advierte en lo sociológico, económico y antro­pológico.

La Geopolítica como ciencia, se impone en el devenir histórico con la fuerza objetiva de los hechos, dando lugar a un fenómeno de incubación y alumbramiento de gran fecundidad.

A la luz de determinadas condiciones geográficas, los procesos históri­cos producen particulares culturas políticas. De alguna manera está recono­cido que el medio geográfico produce una modelación del hombre y la so­ciedad. De ahí, entonces, la necesidad de ejercer el control y el dominio del espacio, para beneficio de los que lo habitan, que son sus propietarios natu­rales. Para el hombre, la heredad es el suelo donde nació, creció, maduró, luchó y fenecerá. Para el Estado, es el espacio, su habitat natural, su expre­sión de soberanía y sus posibilidades de trascendencia. La Nación nace, lucha y se desarrolla en un espacio concreto, que es su territorio, propiedad soberana de un pueblo. Todo lo que atenta contra esa heredad espacial, sig­nificará un proceso necrolófilo para la nacionalidad. La Nación es así una entidad cultural, con intereses y destino compartido.

Como ciencia auxiliar, a la geopolítica le compete el estudio y formula­ción de los parámetros teóricos y metodológicos así como la concepción de una doctrina nacional, que prescribe el mantenimiento y acrecentamiento de los factores de poder del Estado al cual sirve. (Geográfico-histórico-cultural-político-económico-social-militar).

De esta manera queda evidenciada la importancia de la geopolítica pa­ra el estadista, conductores (civiles o militares), políticos, pensadores, edu­cadores, sociólogos, economistas, etc., en el marco de los campos interdis­ciplinarios y en el enfoque global de los problemas. Adquiere así, esta dis­ciplina, una función orientadora y formativa, indispensable en el mundo de hoy, de las clases dirigentes en particular y del pueblo en general, a fin de dotarlo de las capacidades primarias de comprensión y asimilación de fenó­menos difíciles de absorber y explicar, cuando se carece de conocimientos básicos y liminares sobre esta disciplina.

Podemos decir que la Geopolítica es una ciencia nueva, en cuanto a su metodología e investigación, no así como ha quedado demostrado, en rela­ción a su praxis y desarrollo, que se asientan en profundas raíces históricas.

La polémica inicial y la desorientación producida en los primeros cin­cuenta años del Siglo XX sobre su sistematización, va dando producidos claros en el ámbito de su actualidad y utilización.

De la calificación de seudo-ciencia, discutida y hasta negada, ha pasa­do a ser considerada como una disciplina indispensable para los estadistas y conductores. La investigación y desarrollo de las teorías y metodologías se realizan hoy día, en los países líderes, en centros, fundaciones y Universida­des apoyadas por el Estado y/o corporaciones económicas poderosas. Solo países coloniales o neocoloniales aún no han asumido la realidad que impo­ne su vigencia, descuidando su investigación y los centros de formación ge­opolítica de extracción nacional.

Básicamente los propósitos de la Geopolítica son dos. El primero, crear conciencia, teoría y doctrina sobre geopolítica nacional. El segundo, pro­porcionar las bases necesarias para saber apreciar las tesis geopolíticas forá­neas que atentan, comprometen o inciden la suerte de la propia nación, a fin de adoptar las oportunas medidas que la situación demande.

El objeto de la geopolítica es la relación entre los factores geográficos y el Estado. Su campo de interés se refiere a:


  • necesidades derivadas del carácter biológico del hombre (pobla­ción)

  • apetencias y necesidades del carácter cultural de la sociedad na­cional (o multinacional)

  • requerimientos de la seguridad y defensa del Estado.

Es muy rica y variada la gama de enunciados y conceptualizaciones sobre la materia. Por ello, sólo anotaremos algunos pensamientos que ayu­darán a comprender y clarificar su acepción, y cuyos enunciados son de conspicuos creadores y/o investigadores del tema que tratamos.

"La Geopolítica es la teoría del Estado como organismo geográfico o fenómeno en el espacio, es decir, el Estado como tierra (país) territorio, do-jninio o más distintamente como reino. Como ciencia política tiene siempre en vista la unidad del Estado y contribuirá a comprobar la naturaleza del Estado" (Rudolf-Kjellen)

"Geopolítica es la base científica del arte de la actuación política en la lucha a vida o muerte de los organismos estatales por el espacio vital". (Karl Haushoffer).

"Todo pueblo tiene que ser educado en una evolución de las concep­ciones espaciales menores a las mayores; este proceso ha de repetirse una y otra vez a fin de evitar que el pueblo recaiga en las viejas concepciones de es­pacios pequeños. La decadencia de cada Estado es el resultado de una con­cepción espacial declinante." (Federico Ratzel)

"Es la ciencia que, considerando a la geografía como ciencia del globo viviente, estudia los aspectos morales y materiales del mundo, con vistas a prever y orientar el desarrollo de las naciones, en que influyen profunda­mente los factores geográficos". (Karl Ritter).

"La Geopolítica es la ciencia que establece que las características y con­diciones geográficas y, muy especialmente, los grandes espacios, desempe­ñan un papel decisivo en la vida de los Estados y que el individuo y la so­ciedad humana dependen del suelo en que viven, estando su destino deter­minado por las leyes de la geografía. Proporciona al conductor político el sentido geográfico necesario para gobernar". (Federico Ratzel).

"La Geopolítica es la Geografía Política aplicada a la política de poder nacional y su estrategia de hecho en la paz y en la guerra". (Hans Weigert).

"La Geopolítica estudia las necesidades de un Estado en cuanto al es­pacio, mientras que la Geografía Política examina solamente las condi­ciones del espacio de un Estado". (Otto Maull).

"La Geopolítica es la ciencia de las relaciones de ámbito mundial de los procesos políticos. Se basa en los amplios cimientos de la geografía política, que es la ciencia de los organismos políticos en el espacio y de la estructura de los mismos. Además, la Geopolítica se propone proporcionar los útiles para la acción política y las directrices para la vida política como conjunto. De este modo, la geopolítica se convierte en un arte, es decir, el arte de guiar la política práctica. La Geopolítica es la conciencia geográfica del Estado" (Strausz Hupe).

"Aclararemos, desde un principio, que la Geopolítica y la Geografía Política no son la misma cosa aunque tengan muchos puntos de contacto. La Geografía Política trata de la forma y división política de los Estados en determinada época, es decir, de una situación estable; la Geopolítica, en cambio, indaga los movimientos en los sucesos estatales, los que acarrean cambios, alteraciones y transformaciones de situaciones existentes y estudia los resultados de que aquellas deriven. La Geografía Política traza cuadros semejantes a vistas fotográficas; la Geopolítica, en cambio, evidencia las fuerzas motrices a manera de un filme" (R. Henning).

"El espacio interesa a la Geopolítica en la medida en que el hombre lo habita y utiliza. Los caracteres físicos, económicos y técnicos, culturales y religiosos, raciales e históricos, jurídicos y estratégicos, interfieren para dar al mundo una extrema variedad. Esta diversidad está ella misma en perpe­tua evolución, porque el hombre interviene sobre los elementos, aún en los más estables, para transformar sus relaciones. El espacio es así a la vez, or­ganizado y diferenciado. En el plano internacional querer cambios no indis­pensables pero fructuosos para un solo Estado a costa de otros, es hacer una política de conquista y también de hegemonía, pero no querer cambios que la vida del mundo impone, es hacer una política de aislamiento negativo y utópico. La sabiduría está entre los dos. Es lo mismo en el plano regional" (Pierre Célerier)

"Geopolítica es la ciencia que trata de la dependencia de los hechos políticos con relación al suelo. Se basa sobre los amplios conocimientos de la Geografía en especial, de la Geografía Política y doctrina de la estructura espacial de los organismos políticos. La Geopolítica aspira a proporcionar las armas de la acción política y los principios que sirven de guía en la vida política. La Geopolítica debe convertirse en la conciencia geográfica del Es­tado" (Instituto de Geopolítica de Munich)

"La Geopolítica es una apreciación geográfica dinámica y trascenden­te, con proyecciones políticas y visionarias, al servicio del bien y del progre­so" (Ramón Cañas Montalva)

"Geopolítica es la ciencia que estudia la influencia de los factores ge­ográficos en la vida y evolución de los Estados, a fin de extraer conclusiones de carácter político. Guía al Estadista en la conducción de la política interna y externa del Estado y orienta al militar en la preparación de la Defensa Na­cional y en la conducción estratégica; al facilitar la previsión del futuro me­diante la consideración de la relativa permanencia de la realidad geográfica les permite deducir la forma concordante con esta realidad en que se pueden alcanzar los objetivos y, en consecuencia, las medidas de conducción políti­ca o estratégica convenientes" (Jorge E. Atencio).

"No podemos considerar a la Geopolítica como una rama de la ge­ografía, si bien es cierto que el componente geográfico tiene fuerte gravita­ción sobre los factores humano, social, económico, histórico, estratégico, la Geopolítica es la resultante de la conjugación de ellos, para el mejor servicio del interés nacional y que el arte de gobernar debe tenerlas presente como fuente de inspiración para la determinación de los objetivos nacionales de Desarrollo y Seguridad, y la formulación de las políticas y estrategias para alcanzarlos y mantenerlos" (Edgardo Mercado Jarrin).

"Geopolítica es la doctrina del espacio vital. Resume los resultados de la Geografía Histórica y de la Geografía Política en una síntesis explicativa que intenta aplicar a la consideración de los sucesos políticos y diplomáticos contemporáneos. No pertenece propiamente a la esencia geográfica" (J. Vi-cens Vives).

"La Geopolítica es siempre vida y movimiento, cambio y transforma­ción, la actualidad geopolítica sólo interesa en función de las fuerzas que ac­tuaron ayer o como plataforma de los sucesos que acontecerán mañana. He aquí expresada en dos palabras la esencia íntima de la Geopolítica: Síntesis y vida" (J. Vicens Vives).

"La Geopolítica es una rama de las ciencias políticas que, basada en los conocimientos geográficos, históricos, sociológicos, económicos, estratégi­cos y políticos, pasados y presentes, estudia en conjunto la vida y desarrollo de una masa humana organizada en un espacio terrestre, analizando sus múltiples y recíprocas influencias (sangre-suelo) para deducir sus objetivos y estudiar sus proyecciones, con el fin de lograr en el futuro un mayor bienestar y felicidad para el pueblo" (Augusto Pinochet Ugarte).



"....política hecha en armonía con las condiciones geográficas" (Backheusen). La Geopolítica sirve de fundamentación y propone directri­ces de acción política. Se subordina a la política y aplica al servicio de ésta los conocimientos de la ciencia geográfica como el Estado-Nación es el or­ganismo político soberano en el actual cuadro de la evolución del mundo, la 44 geopolítica nacional se constituye en el núcleo doctrinario fundamental" (Golbery Do Couto e Silva).

"La Geopolítica es la política aplicada a los espacios geográficos" (Carlos De Meira Mattos).

"Geopolítica es la ciencia que estudia la influencia de los factores ge­ográficos en la vida y evolución de los Estados a fin de extraer conclusiones de tipo político, de las cuales deducir formas de acción políticas proyectadas al futuro, que concordantes con esa realidad, permiten desarrollar estrate­gias para alcanzar los objetivos nacionales" (Víctor Miró Quesada Ureta).

"La Geopolítica es la ciencia social a la cual le corresponde la mayor responsabilidad en la empresa de formular un cuerpo teórico y metodológi­co general de estudio de los fenómenos de Poder" (Jorge Chavez Alvarez).

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